27 de febrero de 2013

A PROPOSITO DE CINCUENTA SOMBRAS DE GREY

“Digámoslo desde el principio: no hay gran literatura erótica, lo que hay es erotismo en grandes obras literarias. Una literatura especializada en erotismo y que no integre lo erótico dentro de un contexto vital es una literatura muy pobre. Un texto literario es más rico en la medida en que integra más niveles de experiencia. Si dentro de ese contexto el erotismo juega un papel primordial, se puede hablar verdaderamente de literatura erótica”.
                                                                                                                                Mario Vargas Llosa.

El fenómeno “Cincuenta sombras de Grey” también se ha hecho eco en nuestra Tertulia Literaria, por ello el mes de febrero lo hemos dedicado  a la literatura erótica.
La tertulia con cafe, té marroquí y unas pastas
Llevamos desde este verano recibiendo en nuestras bibliotecas, lectoras y también lectores –por qué no decirlo- solicitando alguno de los libros de la trilogía de Erika Leonard James. El primero de ellos puede que sea uno de los ejemplares con más reservas de los últimos tiempos. Caso muy parecido al efecto producido por “El Código Da Vinci” o la saga “Crepúsculo”, por citar algunos ejemplos. La verdad es que la expectación ha sido y sigue siendo tal, que imaginamos que las consecuencias serán parecidas a los casos anteriores. O sea, que si antes estuvimos recibiendo peticiones de sagas vampíricas casi durante un par de años, ahora lo haremos de lo que se ha denominado como “porno soft”.
Los foros y entradas en internet, las sobremesas con las amigas, tu hermana visitándote el domingo para comer con el libro bajo el brazo, o la dependienta de tu tienda de barrio con algún ejemplar bajo al mostrador, describe fielmente como ha calado la historia de Anastasia y Grey entre lectoras y no lectoras, hasta entonces.
Hemos leído la crítica literaria que ha suscitado esta trilogía, que la describe como “literatura basura”, por su vocabulario simple, los  tópicos que recoge o la repetición de estructuras. Posiblemente en un tomo se habría liquidado la novela, pero seguro que la industria editorial y los libreros no habrían sacado tantos beneficios. De todas maneras, por muy “mala”, literariamente hablando, que sea la novela, nadie puede negar que ha enganchado a miles de lectores por todo el mundo.
Quizá a la hora de centrarnos en algunas críticas, nos han preocupado especialmente aquellas que hacen referencia al estereotipo femenino que aparece reflejado en la  historia, convirtiéndola en retrógrada y machista puesto que refleja los clichés de hombre-mujer de los que se ha querido huir durante los años de la lucha feminista.
Algunas de las tertulianas han reconocido que “Cincuenta sombras”, ha sido su primera novela erótica y que con ella se han adentrado en el mundo del BDSM. A  otras en cambio, no les ha sorprendido tanto, ya que no era la primera vez que leían literatura de este tipo y por ejemplo han recomendado, (solo para amantes de las historias de vampiros), la saga Vanir de Lena Valenti.
Haya gustado más o menos, lo que es verdad, es que desde que empezamos las tertulias, hace ahora un año, ningún libro había dado tanto de qué hablar. Y eso es lo positivo de esta historia.                   
Como es habitual, el próximo mes cambiamos de tema: Mujer y religión. Pero para aquellos que queráis seguir profundizando sobre la literatura erótica, hemos elaborado una GUÍA DE LECTURA con una selección de títulos de novela, poesía, ensayo y libro de carácter informativo, escritos en distintas épocas y que integran de una manera más o menos explícita, cierto grado de erotismo y que seguro que, como auténtica literatura erótica, os harán olvidar “Cincuenta sombras de Grey”.
En la selección podéis encontrar obras como El Heptamerón, escrito en el siglo XVI por Margarita de Valois, reina de Navarra, siguiendo el ejemplo de Bocaccio; Tres vegades dona, calificado por los aficionados al género como uno de los libros más enigmáticos de la historia del erotismo; La Venus de las pieles de Sacher-Masoch, en la cual sienta las bases de lo que más adelante se terminará conociendo como masquismo, en honor a su propio apellido;  Memorias de una cantante alemana, publicadas por primera vez en 1862,  sigue siendo el libro más apreciado de la literatura erótica germana. Junto a estos clásicos encontraréis obras más recientes tanto en castellano como en valenciano.   Todos estos títulos y muchos más en la Red Municipal de Bibliotecas de la Vall d’Uixó.
Nos reencontramos el miércoles 27 de marzo.