27 de marzo de 2013

MUJER Y RELIGIÓN

De nuevo el mes de marzo lo hemos dedicado al tema de La Mujer. Si bien la diferencia biológica entre hombres y mujeres es una obviedad, ello no se debe confundir con la construcción social del género femenino y masculino. Para profundizar sobre esta cuestión nos hemos lanzado al ruedo para tratar en nuestra tertulia el tema  de “Mujer y Religión”, ya que en cierta manera en las creencias religiosas, es donde podemos hallar según los estudiosos, el origen de la diferencia de géneros.

En esta tarde, preludio de las vacaciones de Semana Santa, y con un aroma en la sala a “Mona de Pascua” recién hecha, hemos contado con la presencia de dos compañeras musulmanas conversas, Elena Olaria y Elena Sorribes, pertenecientes a la Asociación de Mujeres Musulmanas de la Vall d’Uixó, las cuales han tenido la amabilidad de ilustrarnos desde la rigurosidad y con un lenguaje asequible, la posición de la mujer en la religión musulmana.
Con el lema ¿POR QUÉ SOY MUSULMANA? nos han introducido en un tema clave para entender mejor el Islam, y el papel de la mujer en esta religión, dejando claro desde el principio que el Islam no es sólo una religión que alude al aspecto espiritual de la persona, sino que es un “din” pues regula en todos los aspectos de la vida. El Islam es mucho más que no comer cerdo, no beber alcohol o que la mujer musulmana se cubra. Estos pasos deben de darse cuando la creencia está bien afianzada y siempre sin ningún tipo de coacción por parte de nadie.
Las compañeras musulmanas nos comentaban respecto al tema del velo que “El hombre y la mujer tienen las mismas obligaciones religiosas y morales y los mismos derechos que el hombre en cuanto a cuidar su castidad, integridad, honor y respeto. La mujer musulmana que desea cubrirse lo hace primero por mandato divino y para su protección (sólo alcanzará este grado cuando ella desee hacerlo con convicción) no debe hacerlo por obligación masculina ni para denotar que pertenece a una clase social u otra (ver enlace al final de este texto acerca del velo islámico). Pero si no se cubre está en su derecho de no hacerlo y por ello no es menos musulmana que otra”.
Nos han parecido interesantes todos los temas abordados, como el hecho de que la mujer musulmana como esposa tiene derecho a conservar su propio apellido sin tener que adoptar el del marido, como lo que ocurre en la sociedad occidental, o que en el Corán, tanto los hombres como las mujeres pueden solicitar y obtener el divorcio. En el caso de que sea el marido quien divorcie a la mujer, el Corán deja muy claro que ella debe conservar la casa, excepto en caso de que ella haya cometido adulterio. Si la mujer rechaza su derecho a conservar el hogar conyugal, el hombre debe darle provisión y despedirla de manera honorable. En el caso de que sea la mujer quien divorcie al hombre, si no existe un motivo importante, será ella quien deba devolver el regalo recibido con el contrato matrimonial.
Tanto Elena Sorribes como Elena Olaria han finalizado esta interesante charla con la intención de mostrar la verdadera posición que se le dio a la mujer hace más de 1400 años con una petición: “que los musulmanes del mundo cumplan con su din verdaderamente y que la gente conozca el Islam tal como es y no por lo que ve hacer a su vecino/a”.


FELICES VACACIONES DE PASCUA Y HASTA LA PRÓXIMA SESIÓN, EL MIÉRCOLES 24 DE ABRIL, EN EL QUE NOS REUNIREMOS PARA COMENTAR LAS OBRAS DE W. SHAKESPEARE.